Los 4 mitos más comunes sobre las escuelas de surf

El verano está de salida, cuando estamos escribiendo este artículo literalmente ya tiene sus días contados. 

Mientras algunos lo celebramos, otros se aferran a los últimos días de vacaciones con todas sus fuerzas. Sea como sea, el verano termina y aunque sus calurosos días no nos trajeron muchas olas, sí nos dejaron muchas anécdotas, nuevos amigos que nos visitaron en Ika Ika Surf School, amigos que llegaron como turistas pero que se fueron como surfistas, porque aunque las olas no fueron las mejores, ellos pudieron conocer de primera mano lo que significa entrar al mar a correr olas en nuestro hogar: Playa de Las Américas, al sur de la isla de Tenerife. 

En Ika Ika Surf School celebramos el final de estas vacaciones pero no festejamos porque no nos guste el verano, al contrario, nos encanta esta época.

Para nosotros el verano significa trabajo y trabajar en una escuela de surf significa la posibilidad de cambiarle la vida a todos esos que se atrevieron a intentar algo nuevo, todos aquellos que decidieron dejar de imaginar lo que se siente surfear y se apuntaron a nuestras clases para descubrir, por cuenta propia, lo que es entrar al mar a convivir con sus poderosos movimientos. 

Sin embargo sabemos que con el cambio de las estaciones vendrán otras cosas muy buenas y que las condiciones del océano atlántico van a mejorar y seguramente nuevas aventuras, olas e historias están a punto de nacer, nuevas experiencias verán la luz y muchos darán sus primeros pasos sobre las olas de nuestra querida Tenerife. 

A pesar de la debilidad e inconstancia de las olas de este verano podemos asegurar que aprendimos muchas cosas tanto dentro como fuera del agua. 

Enseñamos y aprendimos, definitivamente es básico seguir aprendiendo siempre, tanto en el surf como en la vida. 

Como escuela de Surf aprendimos que aunque dependemos de las condiciones del mar y el viento entre otros factores, siempre podemos ser lo suficientemente creativos para crear el ambiente ideal para una Buena Clase de Surf. Sí, las olas son nuestras maestras, sin embargo existen otras habilidades que se pueden aprender ante la ausencia de estas. No digamos ausencia, porque sí rompieron olas este verano en el sur de la isla de Tenerife, quizás no las más épicas ni las más grandes pero si llegaron ondas que nos permitieron aprender y enseñar como remontar una serie, que olas debemos escoger y cuales no merecen nuestras remadas. La gran diferencia entre el Surf y otros deportes de tabla es el aprendizaje del “momento” perfecto para ponerte de pie sobre la tabla, no antes ni después, hay un momento justo para hacerlo y deslizarse exitosamente sobre la superficie del mar.

Las condiciones del verano fueron perfectas para practicar estas habilidades, fueron perfectas para prepararse para lo que está por venir, definitivamente este verano aprendimos que no hay “Días malos” en el surf, sólo hay días distintos para aprender cosas distintas, habilidades que unidas te convertirán en un gran surfero.

Mientras nos movíamos junto a nuestros alumnos por esa “Curva de Aprendizaje” nosotros como profesores de Surf también aprendimos mucho, conocimos muchos mitos que se construyen en torno a las Escuelas de Surf y que queremos señalar en este artículo.

Es normal dar por ciertas algunas “medias-verdades” sobre todo cuando nunca has surfeado, a continuación vamos a contarles los 4 mitos que más hemos escuchado este verano: 

1.- Se necesitan olas grandes y perfectas para aprender a surfear.

Tal y como lo reseñamos unas líneas más arriba, las condiciones ideales y épicas son importantes para vivir días inolvidables, sin embargo para comenzar a remar, aprender a colocar el cuerpo sobre la tabla e intentar ponernos de pie y “correr” una ola, casi cualquier ola es suficiente. Tengan en cuenta que en el Surf cada día es diferente, así mismo cada ola o espuma es diferente, no hay días exactamente iguales y todo nos aporta conocimiento y memoria muscular. 

2.- Los profesores de Surf son simples surferos.

Sí y no.

Saber surfear es un requisito muy importante para poder impartir clases de surf, eso es verídico pero un profesor de surf es más que un surfero, es un maestro que sabe hablar ante una audiencia, conoce de lo que habla, mantiene y transmite calma en los momentos más importantes de la clase, siente empatía con sus alumnos y destila pasión, lo que favorece el aprendizaje. En fin, sabe surfear pero también se mantiene en constante aprendizaje tanto dentro como fuera del mar. 

3.- Si no te pones de pie el primer día no sirves para el Surf.

Algunos alumnos son demasiado exigentes consigo mismos. Han visto mucho contenido sobre surf y mantienen un nivel de expectativas muy alto. 

Ponerse de pie sobre la tabla es importante pero antes de eso es mucho más importante saber remar; si no remas no alcanzas las olas y si no alcanzas las olas… bueno ustedes pueden imaginar que es lo que pasa y que es lo que no pasa. No se preocupen solamente por ponerse de pie, antes enfóquense en remar, saber pasar las series, mantenerse sobre la tabla en todo momento y respetar a las demás personas que habitan el “line up”. 

4.- Una sola clase de Surf es suficiente.

Si quieres aprender a correr olas tienes que correr olas. Es simple, no hay atajos ni métodos mágicos para surfear. Si quieres ganarte el privilegio de estar allí tienes que batallar un poco. El primer día es sólo eso: el primer día de una carrera que puede durar toda la vida. No conocemos un surfero que sepa “todo” sobre correr olas, el aprendizaje nunca termina y eso es unas de las cosas más interesantes, surfear no debe ser una moda o una fase en tu vida. En Ika Ika Surf School enseñamos algo que es mucho más que un deporte, enseñamos una actividad deportiva que es una filosofía de vida. Cuando corres olas tu vida cambia, desde tu percepción del medio ambiente hasta la forma en que te diviertes cambia para siempre. 

Entra al Mar con una tabla y cuéntanos que tal, seguro no podrás borrarte la sonrisa de la cara. 

¡Nos vemos en el agua!

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